Huahine, nuestro viaje a una isla en su estado más puro

Huahine una isla en su estado más puro

Desde Bora Bora a Huahine tardamos 55 minutos con una escala corta. Ya desde el aire se ve otro paisaje. Huahine es una isla, que se encuentra en su estado más puro. Es una gran selva tropical, con cocoteros, plantas de vainilla, árboles de plátanos, plantaciones de melones y flores coloridas. Es también un santuario preservado culturalmente con templos sagrados escondidos en la densa vegetación. No tiene muchas playas.

Aeropuerto isla Huahine

Cuando llegamos al aeropuerto nos estaba esperando el shuttle que nos levaría al hotel, en realidad al muelle, porque a nuestro hotel, aunque se encuentra en la isla principal, solo se accede por barco. Yo había arreglado de antemano el shuttle con el hotel.

En camino al hotel vinieron a nuestro encuentro varios delfines y nos acompañaron una parte del viaje.

Nos reciben los delfines

Elegimos hospedarnos en el Royal Huahine porque es el único hotel en la isla que tiene bungalows overwater. Nos alojamos 4 noches y estuvo bien, pero también pueden ser 3 noches si estás ajustado con el tiempo. Menos no, sino no te rinde el tiempo.

Nuestros días en Huahine

Día 1

En nuestro primer día en Huahine aprovechamos para recorrer el hotel, y disfrutar de nuestro bungalow overwater.

Atardecer en el hotel Royal Huahine

Día 2

Al día siguiente nos fuimos temprano en la lancha para Fare. Fare es el pueblo más importante, donde está el aeropuerto, el muelle, el Yacht Club, un gran supermercado, estación de servicio, bancos, restaurantes, algunos negocios y las rentadoras de autos, scooters  y bicis.

Hay un sistema de transporte público, Le Truck, que tiene rutas desde los pueblos periféricos hasta Fare. Pero no se que frecuencia tiene porque nunca lo ví.

Pero lo aconsejable para recorrer la isla es alquilarte un scooter, un auto o bici.

A 5 cuadras del muelle está Europcar, y por 57 U$D alquilamos un scooter por 4 hs. Te alquilan autos, scooters y cuatriciclos. Podés pedir en tu hotel que te lo reserven antes por teléfono.

Nos fuimos a recorrer la isla, en realidad son dos islas unidas por un gran puente, Huahine Nui y Huahine Iti. Cada una tiene 4 pueblitos, donde hay un super chiquito, y nada más.

Recorrer Huahine en moto

Tiene subidas y bajadas, por lo que te recomiendo no recorrerla en bici al menos que estés en muy buen estado físico.

En nuestro recorrido visitamos El Museo de Maeva, y un Marae, que es uno de los complejos arqueológicos sagrado más grande de la Polinesia, está situado en Maeva y se estima que pertenecen al año 850 d.C. y el 1100 d.C., antes de que llegaran los europeos.

Marae en Huahine

Se trata de un complejo arqueológico con múltiples edificaciones de piedra, como casas, campos de cultivo, etc., además de unos templos polinesios a los que se les llama “maraes”.

La ruta casi siempre bordea la laguna. Las vistas son lindísimas, ves montañas, mucha vegetación, y la laguna con sus colores, verdes y turquesas.

El jardín del Eden

Algo que nos llamó mucho la atención son los cementerios. No hay un cementerio público, entonces la gente entierra a sus muertos en los jardines de adelante de las casas y les hacen una lápidas enormes y las decoran con caracolas y flores. Lo van a ver en todas las islas.

Es una isla super tranquila, no masificada por el turismo.

Fuimos a almorzar al restaurante de Hotel Le Mahana, uno de los tres hoteles 3 estrellas que hay en la isla. Podés almorzar aunque no seas huésped. Es un hotel muy lindo, no muy grande, los bungalows se encuentran distribuidos en el bello jardín, tiene una muy buena playa y muelle. Almorzamos muy bien, en la playa con unas vistas increíbles,  pero no me gustó mucho la carta, casi todos eran platos de pescado crudo. No sé si los huéspedes tendrán otra carta.

Hotel Le Mahana

Al lado del hotel hay una playa muy bonita. Es un muy buen lugar para hacer snorkel. Tenés que llevar tu equipo y tu toalla.

Seguimos nuestro recorrido y se largó a llover!! Diluviaba! Y en una parte del camino cientos de cangrejos empezaron a cruzar la calle. Tuvimos que parar porque sino los pisábamos. Fue increíble.

La lluvia nos hizo volver.

Devolvimos el scooter y nos fuimos al super a comprar provisiones, ya que en la habitación del hotel teníamos una heladerita. En el supermercado de Huahine a veces no andaba el posnet y el dólar te lo tomaban muy mal. Ahí te conviene pagar con XPF. A 100 metros del super, hay un cajero automático, del que intenté sacar plata con la tarjeta de crédito.

Probé con varias tarjetas pero no pude, no se que pasa con nuestras tarjetas de crédito… que no siempre se puede sacar plata en los cajeros. .

Esperamos a que llegara la lancha a la hora acordada y de ahí al Hotel. Siguió lloviendo toda la tarde. Aprovechamos para sentarnos en la galería de nuestro bungalow oversea para tomar algo y hacer una picada, mientras solo mirábamos el océano y la tormenta, solo eso.

Tormenta en Huahine

A la noche cenamos en el hotel. Es la única opción que tenés porque a la noche la lancha no va a Fare. La lancha tiene horarios establecidos de ida y vuelta y son gratis. Te cobran si te tienen que buscar en otros horarios.

Día 3

Amaneció diluviando entonces suspendimos la excursión que teníamos de todo el día, (pagamos una penalidad, no era mucho), y la hicimos al día siguiente.

Oversea bajo la tormenta

Cuando paró de llover nos tomamos el bote hasta Fare y fuimos a almorzar al Yacht Club, que está a dos cuadras del muelle. No es el restaurant de un Yacht Club como nosotros nos imaginaríamos. Es un lugar descontracturado, con onda, con una vista lindísima a la laguna, donde podes ver los barcos y catamaranes anclados. De hecho todos los que estaban almorzando habían bajado de sus barcos.
Se come muy bien, la carta es amplia, en su mayoría platos de pescados.

Tiene buenos tragos y Happy hour todos los días hasta las 18:30.

La atención es buena, el mozo que nos atendió vestía un pareo, todos lo usan. No esperes comer rápido, tienen su ritmo, así que pedite un trago y contempla el horizonte. Calculá que un almuerzo para dos te va a salir alrededor de 80 dólares.

Restaurante Yacht Club Huahine

Pasamos de vuelta por el super, no se si era la abstinencia del shopping o que!!! Y volvimos al hotel. Nos pasamos toda la tarde haciendo snorkel, disfrutando de la playa del hotel y navegando en kayak.

Playa en Huahine

Día 4

Al día siguiente a las 9:30 nos vinieron a buscar en una Piragua a motor para hacer la excursión “Lagoon Tour” de día completo. Estuvo realmente muy buena. La mayoría de las excursiones eran programas de agua, aunque hay algunas que combinan agua y tierra.

Día 5

Nuestro vuelo salía a la tarde y como nuestro bungalow no estaba ocupado pudimos hacer late check out. Disfrutamos de nuestras últimas horas en Huahine, haciendo snorkel y tomando sol en la terraza de nuestro bungalow. Nos tomamos el bote y en Fare nos estaba esperando el transfer para llevarnos al aeropuerto.

Huahine es una isla para ir a ritmo lento, descansar y desconectarse.

Nuestro próximo destino Tahaa…

Todos los post de este viaje están en este link.

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